Bienestar laboral
Las 6 dimensiones del bienestar organizacional (y por qué funcionan juntas)

Muchos de mis clientes, antes de empezar a trabajar conmigo, ya habían intentado solucionar alguno de los problemas que veían. Si había poca cohesión organizaban un team building, si había desgaste traían a alguien a dar una conferencia sobre estrés. La intención es buena, pero el efecto suele durar lo mismo que la jornada.
Y es que el bienestar de una organización no depende de una sola pieza, depende de varias que funcionan a la vez.
De dónde salen las seis dimensiones
Cuando empecé a hacer procesos de consultoría con organizaciones me di cuenta de que no había ningún marco de trabajo que recogiera lo que de verdad influye en el bienestar y el compromiso de un equipo. Y tengo que reconocer que soy bastante estructurado y detallista, así que trabajar sin una ruta clara me generaba cierto malestar.
Así que empecé a tomar notas. En cada reunión y con cada cliente nuevo apuntaba qué sostenía a los equipos que funcionaban bien, y aprendí tanto de las organizaciones que tenían problemas muy visibles como de las que tenían prácticas ejemplares. Después contrasté todo eso con la Certificación de Bienestar Laboral, de la que soy consultor acreditado, y con estudios de entidades que llevan décadas investigando el mundo del trabajo, como Gallup.
De ahí salieron seis dimensiones que más tarde agrupé en dos enfoques, y que forman lo que hoy llamo el Ecosistema Magnético™.
Por qué no basta con arreglar una pieza
Imagina que tu organización es un coche. Un día pinchas, cambias la rueda y sigues conduciendo tan tranquilo, sin darte cuenta de que llevas el parabrisas agrietado y la correa de distribución a punto de romperse. Has arreglado la rueda, sí, pero el coche sigue sin estar bien.
He visto muchas organizaciones así. Las seis dimensiones funcionan como un engranaje, y cuando una falla el resto también lo nota. Por eso mejorar solo una casi nunca es suficiente.
Las dimensiones que dependen de la organización
Las tres primeras tienen que ver con lo que la organización construye: su forma de decidir, de dirigir y de generar confianza.
La cultura es la base de todo. Para mí la cultura es la forma en la que se hacen las cosas cuando nadie está mirando, y puedes tener la misión, la visión y los valores muy bien escritos y que luego en el día a día no aparezcan por ningún lado. Lo explico con más calma en este artículo sobre cultura organizacional.
El liderazgo tiene que ver con cómo influyen en las personas quienes dirigen. Cuando la cultura no está clara, cada responsable lidera a su manera y más por intuición que por un criterio compartido. En una fundación con la que trabajé, cada vez que preguntaba cómo se gestionaba algo con los equipos la respuesta era la misma, "depende del coordinador". De cómo pasar de gestionar a inspirar hablo en el artículo sobre liderazgo consciente.
La confianza es el margen que tiene cada persona para tomar decisiones sin estar pidiendo permiso. Y aquí la coherencia es clave, porque ¿cómo va a confiar un equipo en lo que dice la dirección si luego no se cumple? Si cada líder aplica su propio estilo, la confianza acaba resintiéndose.
Las dimensiones que dependen de las personas
Las otras tres no son algo que la organización se invente, son necesidades que cualquier persona trae consigo, dentro y fuera del trabajo, y a las que la organización tiene que dar respuesta.
El equilibrio es el ritmo que se puede aguantar entre el trabajo y la vida personal, y aquí entran la carga de trabajo, la conciliación real y la desconexión. Cuando falla suele avisar con plazos que se incumplen una y otra vez, con errores que se podrían haber evitado o con horas extra que se han convertido en lo normal.
La conexión es el vínculo entre las personas, entre los equipos y con el propósito de la organización. Cuando falta se nota enseguida, porque los equipos empiezan a funcionar como islas y la información llega como en el juego del teléfono roto.
El cuidado son los recursos que la organización pone para sostener la salud de su gente. Yo lo trabajo en tres niveles, que son prevenir el desgaste, impulsar lo positivo y actuar cuando algo ya ha pasado, con la idea de que cuidar a las personas no dependa de la suerte. Es también el eje de la Certificación de Bienestar Laboral.
Cómo se afectan entre ellas
Las dimensiones están conectadas en cadena. Si la cultura no está clara sufre el liderazgo, y si el liderazgo es inconsistente cae la confianza. En el lado de las personas pasa algo parecido, porque cuando alguien consigue equilibrio en su trabajo también mejora su relación con los compañeros y su bienestar en general.
Por eso, antes de lanzarse a hacer cosas, vale la pena preguntarse qué dimensión está provocando los síntomas que se ven. Muchas veces el problema que tienes delante, por ejemplo la rotación de personal, tiene su origen en un sitio bastante distinto.
Organizaciones oxidadas y organizaciones magnéticas
Seguro que alguna vez has entrado en una empresa, como cliente o como proveedor, y has notado tensión en el ambiente. Gente agobiada, un sitio frío, puede que incluso un responsable llamando la atención a alguien delante de ti, y para rematar, un servicio que no estaba a la altura. Eso es lo que yo llamo una organización oxidada. Ahí sigue, aguantando, pero poco a poco va acumulando problemas hasta que algo se rompe.
Ahora piensa en lo contrario, en un sitio donde te reciben con una sonrisa, donde se nota que el equipo se lleva bien y del que sales con ganas de volver (e incluso de recomendarle a alguien que trabaje allí). Para mí eso es una organización magnética. Ese magnetismo no siempre se ve, pero se siente, y atrae tanto a clientes como a personas que quieren formar parte del equipo.
Y no es solo una sensación. Según los estudios de Gallup, las organizaciones con equipos comprometidos tienen un 41% menos de absentismo, entre un 21% y un 51% menos de rotación, un 17% más de productividad y un 23% más de rentabilidad. Pero ese magnetismo no aparece porque la empresa lo declare, aparece cuando las seis piezas encajan.
Por dónde empezar
Si quieres saber cómo está tu organización en cada una de las seis dimensiones puedes hacer el test gratuito de salud organizacional, que en tres minutos te da el resultado. Y si quieres conocer el método más a fondo, aquí te cuento cómo trabajo con el Ecosistema Magnético™.


